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]]>Estudiante de la BENM

Las sociedades están en movimiento bajo un dinamismo que tiende a ser predecible y cuyo progreso relativo, inconscientemente, dibuja un futuro caótico. Todo este escenario se coloca bajo el reinado de los “reyes verdes”: capitalismo y neoliberalismo, agentes hegemónicos que se divierten tiñendo a los habitantes del planeta, con colores que van de los más brillantes y llamativos, a los más opacos o imperceptibles, ofreciendo una libertad de mercado, que no es más que esclavitud.
La escuela como institución se ve envuelta en la entropía social y económica, bailotea al ritmo de los cambios y exigencias de una cultura, y trata de dar respuesta al cúmulo de necesidades y cuestionamientos, pero, ¿qué tipo de exigencias se están atendiendo? Cuando claramente se está viviendo en una época llena de egocentrismo, individualismo, habitamos una sociedad hedonista y a la vanguardia del autoservicio. Nos enfocamos en saciar necesidades vacías y creadas, en adquirir cosas más allá de lo tangible y que caracterizan al hombre actual, así mismo, se hace hincapié en dar respuesta a los requerimientos empresariales de las grandes potencias económicas; luego entonces, ¿cómo se está llevando a cabo la educación en las aulas? ¿Se están formando seres virtuosos, críticos, reflexivos de su realidad? O, por el contrario, se trata de ‘capital humano’ listo para colocarse en las empresas.
Si bien, a lo largo del tiempo, mientras la sociedad adquiere nuevos panoramas en relación a la formación de los sujetos y de la manera en la que estos se relacionan con el mundo, se ha desarrollado un bagaje de teorías pedagógicas que proponen enfoques formativos ajenos a lo tradicional- conductual, encaminados hacia lo holístico y constructivista. Sin embargo, a pesar de las nuevas ofertas pedagógicas, la escuela aún mantiene vigente una suerte de fascismo áulico en el que ecos de autoritarismo retumban en las paredes escolares, convirtiéndose en un lugar donde habitan sujetos que observan cómo el maestro se nombra dueño y poseedor del conocimiento y verdad, mostrando una postura unívoca ante la interpretación y comprensión del mundo, colocando a los alumnos como objetos ignorantes y sedientos del absolutismo conceptual.
Esto no significa que tal fenómeno sea de una condición homogénea en todos los centros escolares; mucho menos en todas las aulas, sino, más bien, entraña la permanencia de concepciones relacionadas a lo que Freire refiere como “educación bancaria” (enfoque que más adelante se profundizará) que, a pesar de los avances pedagógicos e investigaciones educativas continúa haciendo acto de presencia en las formas de enseñanza de algunos docentes.
Trabajar bajo una perspectiva bancaria coloca al sujeto que aprende (alumno) en un oscurantismo educativo, adoptando el papel de arquitectos de una realidad inamovible y hermética, en la que el maestro es autor, dibujante y partícipe, mientras que los estudiantes se convierten en seres inanimados. Por lo tanto, la escuela se vuelve uno de los primeros medios de formación humana en los que se cultiva a personas pasivas, entes que viven para trabajar y trabajan para vivir, conformes con la carente justicia y con el reconocimiento dado por sus superiores, dentro de un mundo globalizado; y permanecen de acuerdo con la realidad que se les implanta a lo largo de los años, sin esperanza, ni ganas de ser creadores de un proyecto emancipador.
Entonces, es justo en este momento social, cuando la educación se vuelve bancaria, es decir, ve al alumno como un ente vacío que reclama ser abastecido por conocimientos que no tienen sentido ni conexión alguna entre él y la realidad que está viviendo, el cual tiene la exclusiva función de ser una herramienta de interés para el mundo laboral. Esta educación con enfoque bancario deja en el abandono elementos que permiten a los estudiantes ser conscientes de sí mismos para verse como sujetos poseedores e intérpretes de su propia realidad, de mente reflexiva y como agentes transformadores de las condiciones que se viven. Así mismo, se impide la formación integral, necesaria para un buen desarrollo en sociedad. “La educación considerada bajo el prisma de la producción y generación de capital humano convierte al individuo en una mercancía o medio de producción que se desplaza siguiendo las leyes de los mercados neoliberales” (Torres, 2012, p. 93).
Todo lo anterior se ve reflejado en el aula ante el uso de frases que resultan tan simples, pero que, al final de cuentas, tienen un gran impacto en los estudiantes, como, por ejemplo, «¡siéntate y cállate!, para hablar tienes que pedir permiso, estás mal, ve a repetirlo y corregirlo», conjunto de sentencias que, de manera inconsciente, van marcado la personalidad de un sujeto pasivo y obediente de los “superiores”, en este caso, el maestro, y así es como se suelen “formar” los alumnos, reprimidos y temerosos, potenciales para el nuevo esclavismo empresarial, panorama que le atañe y beneficia a las empresas internacionales, dueños del capital, verdugos que ponen las cartas sobre la mesa para la jugada educativa y, así mismo, para la inserción de términos como eficacia y eficiencia, educativas, términos pertenecientes al orden empresarial nutren el discurso dominante.
DE LA EDUCACIÓN CON TINTES FASCISTAS A LA LIBERTADORA
Como se puede notar, la educación bancaria aún sigue vigente en las escuelas, dando como resultado sujetos pasivos y no transformadores, condición que reclama urgencia de cambio. Pero, ¿de qué manera podemos iniciar el cambio de paradigmas? Un primer paso sería que el docente mire su trabajo desde un espejo, que sea capaz de ver su práctica a partir de una reflexión en la acción y, en consecuencia, logre notar las áreas de oportunidad con las que cuenta, para que, de este modo, camine hacia la transformación de su quehacer académico; así mismo, es preciso que abandone la idea de considerarse el sujeto-dueño de las verdades absolutas, como bien lo menciona Freire (2005) en su cuarta carta, donde refiere que el maestro debe tener humildad, pues nadie lo sabe todo, y nadie lo ignora todo. Todo este proceso implica contar con una mente abierta y critica, así como un espíritu emancipador y con hambre de cambio dentro del campo educativo y social, y así, permitir el escape de la zona de confort educativa: que se dé inicio a una metamorfosis del trabajo docente, es decir, partiendo de algo que ya está establecido, realizar las adecuaciones necesarias para su mejoramiento por medio de la investigación y actualización educativa, condición que da pie a la transformación de realidades y, por ende, a un pensamiento más crítico que abre las puertas a la emancipación y las movilizaciones sociales, haciendo de este mundo un lugar más justo, con seres humanos virtuosos y conscientes del papel que juegan en él.

El trabajo docente va más lejos de simplemente enseñar letras y números, de pasar lista o dictar sin sentido alguno, de realizar prácticas bancarias y autoritarias. Más bien, se trata de una labor que cimienta el génesis del despertar a las futuras generaciones y da las armas necesarias para liberarse de las cadenas opresoras que la globalización trajo consigo; se trata de una lucha contra el dominio de los reyes verdes; es más bien una posesión de uno mismo para la liberación del ser, e involucra la necesidad de participar en una formación holística, en la cual se rescaten valores, virtudes, sentimientos, necesidades e intereses de los estudiantes. No se pretende un cambio de la noche a la mañana, pero ello reclama una urgencia en medio del caos en el que el ser humano se pierde poco a poco.
Las condiciones sociales que se viven en el mundo globalizado exigen un despertar por parte de las personas que se encuentran en desventaja respecto a las grandes potencias. La educación es el pilar para esa transformación, y consiste en formar a los alumnos como sujetos críticos, reflexivos de sus condiciones de vida, por eso mimo, es trascendental que el maestro opte por enfoques de enseñanza alejados de la educación bancaria, en donde se ve al alumno como un desconocedor de todo, y lo sitúa como un ente pasivo, a la espera de ser alimentado por los conceptos teóricos e instrumentistas que le permitan insertarse en un mundo laboral bajo ese espíritu de pasividad, sirviendo a las grandes empresas y funcionando como capital humano. Los tiempos actuales exigen sociedades más justas y equitativas, por eso la educación debe ser integral, humanística, fuera de la disciplinariedad, para formar seres virtuosos, consientes y transformadores.

No se trata de que el maestro se coloque bajo el papel de salvador del caos, sino más bien, de que todos los actores, involucrados en el proceso educativo, trabajen de forma colaborativa para lograr ese cambio de panoramas, hacia una verdadera autonomía de los centros escolares que permita gestionar las necesidades e intereses que deben ser atendidos. Es importante mencionar que la sociedad no es homogénea, y, en consecuencia, cada escuela es un universo con sus particularidades, por lo tanto, se ha de trabajar según los sujetos que asistan a la misma, bajo un solo objetivo: la liberación por una vida en sociedades justas, virtuosas y democráticas.

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]]>docente de la ENMJN

Para poder asentar estas líneas, fue preciso realizar un estudio de campo por parte de las estudiantes de la Escuela Nacional para Maestras de Jardines de Niños; el tipo de estudio fue no-probabilístico y se efectuó en 9 jardines de niños públicos de las diferentes alcaldías de la Ciudad de México. En total, se trató de una población de 847 alumnos preescolares de primer a tercer grado, donde alumnas del grupo 206 de nuestra escuela, en su jornada de prácticas, les pidieron a los infantes realizar un dibujo en el que a su vez contestaran la siguiente pregunta:
«¿Qué quieres ser de grande?»
Las respuestas fueron simplemente extraordinarias y originales. Algunas iban desde querer llegar a ser Mickey Mouse, hasta directoras de circo; otros niños querían ser pinta-caritas, alguna niña microbuseras, youtubers; algunos niños vaqueros, peluquero de perros, ¡incluso ser el mismo sol!
Cada una de estas maravillosas respuestas, y también vistas en su conjunto, nos dejan a los adultos y a los docentes de preescolar un análisis y una tarea para reflexionar a fondo:
¿Qué tenemos que hacer para que hagan sus sueños realidad?

Presentaremos aquí las respuestas más originales; sentencias y palabras que sólo la bondad y la inocencia de nuestros niños podrían mostrar. En las casillas que encontramos varias respuestas reunidas es debido justamente a la manera tan original y especifica con que los tópicos se agremiaban. Había, por ejemplo, niños que querían ser “dentistas de perros”, o bien, dedicarse a “preparar café”, por lo que las respuestas se generalizaron en un grupo según la profesión o la ocupación. De ahí que se haya dispuesto en la tabla una columna a la derecha con el número de alumnos que recogieron, de mayor a menor, número de coincidencias. Veamos.
«¿Qué quieres ser de grande?»
| Profesión u ocupación |
Núm. de alumnos preescolares |
| Policía | 134 |
|
Veterinario Dentista de perros Peluquero de perros |
97 |
| Doctor | 113 |
| Bombero | 71 |
| Maestro | 69 |
|
Chef Hacer café Cocinera Hacer hot cakes Hacer donas Pastelero |
45 |
| No sé | 27 |
| Súper Héroe | 19 |
| Futbolista | 14 |
|
Conductor Autobús Coche |
14 |
| Pintor de cuadros | 13 |
|
Vendedor de: Pizzas Helados Botanas Pollos Aguas Juguetes Ropa |
12 |
| Dentista | 10 |
| Militar | 10 |
| Como mi papá/mamá | 9 |
| Enfermera | 8 |
| Bailarina | 8 |
| Princesa | 8 |
| Estilista | 7 |
|
Piloto Avión Autor |
6 |
| Astronauta | 5 |
| Mamá | 5 |
|
Arquitecto Construcción |
4 |
| Youtuber | 4 |
| Mecánico | 4 |
| Yo ya soy grande | 4 |
| Fotógrafo | 4 |
| Músico | 3 |
| Poner uñas | 2 |
| Taxista | 2 |
| Ser un pony | 2 |
| Vaquero | 2 |
| Jugar video juegos | 2 |
| Actor | 2 |
| Cantante | 2 |
| Directora de una escuela | 1 |
| Alcanzar libros | 1 |
| Millonario | 1 |
| Realizar muchas tareas | 1 |
| Buscador de tesoros | 1 |
| Payaso | 1 |
| Hacer papas fritas | 1 |
| Hacer juguetes | 1 |
| Llenar albercas | 1 |
| Científico | 1 |
| Diseñador de modas | 1 |
| Enfermera de casi merito | 1 |
| Boxeador | 1 |
| Hada | 1 |
| Guitarrista | 1 |
| Mickey Mouse | 1 |
| Niño y trabajar en la tarea | 1 |
| Nada porque no me gusta | 1 |
| Barrendero | 1 |
| Oficinista | 1 |
| Director de circo | 1 |
| Persona | 1 |
| Sol | 1 |
| Karateca | 1 |
| Amigos | 1 |
| Robótica | 1 |
| Encargado de zoológico | 1 |
| Pinta-caritas | 1 |
| Aprender a obedecer | 1 |
| Quiere comer | 1 |
| Mesero | 1 |
| Nada | 1 |
| Esposa | 1 |
| Trabajar en una Vidriería | 1 |
| Psicóloga | 1 |
| Manejar una moto | 1 |
| Auditor | 1 |
| Contar números | 1 |
| Cartero | 1 |
| Ser grande | 1 |
| Pintor de casas | 1 |
| Ejercicio | 1 |
| Viajar y jugar | 1 |
| Ayudar a las personas a no tirar basura | 1 |
| Pintarme como mi mamá | 1 |
| Marino | 1 |
| Navegar un barco | 1 |
| Paracaidista | 1 |
| Secretaria | 1 |
| Gimnasta | 1 |
| Surfista | 1 |
| Santiago quiere ser Santiago | 1 |
| Tener chichis | 1 |
| Ratero | 1 |
Por increíble que parezca, ser policía y ser súper héroe son de los mayores anhelos que los niños buscan. A partir de ello, puedo suponer que, si el nivel de delincuencia en el país está como lo conocemos, es porque, en el camino de su madurez, esta percepción de bondad, bienestar, hacer el bien y ayudar al prójimo se ve cambiada por el ambiente que lo rodea.
Por otra parte, el hecho de que los niños quieran “ser maestros”, me llamó particularmente la atención; ya que, si bien los niños empiezan con una percepción positiva y amena de nuestra profesión, por otro lado, no pocos los adultos, en los días actuales, piensan que eso representa: “tu última opción”, o “lo peor que te puede pasar es llegar a ser docente”, etc… Ante perspectivas como ésta, tal vez ya sea tiempo de cambiar este pensamiento acerca de nuestra profesión, ya que, desde lo profundo, somos maestros por vocación, y nunca por obligación.

Si lo vemos detenidamente, algunos de estos deseos vocacionales son un tanto complejos de cristaliza; es decir, de llevar a la realidad, como, por ejemplo, llegar a ser una “hada” o una “sirena”. Sin embargo, nada que ciertamente no se pudiera llegar a lograr de manera metafórica; es decir, si trabajan, digamos, en un parque de diversiones.
También, el conjunto de estas respuestas nos hace ver que realmente, hoy en día, se necesitan profesiones nuevas, ya que nos estamos enfrentando a actividades contemporáneas que están en el hacer colectivo, ante lo cual nuestro trabajo de empezar a crear una conciencia ambiental ya está dando efectos en las nuevas generaciones. Es posible que nos falten especialistas o ciertas carreras enfocadas a problemas que nos enfrentamos actualmente, tan sólo, como expresa alguno de los niños: “enseñar a la gente a no tirar basura”.

Con los resultados de esta encuesta escolar, realizada con todo profesionalismo por las estudiantes de la ENMJN, se nos ha dejado más claro que existen actividades nuevas que los niños ya detectan como excelentes y fascinantes; algunas de ellas, incluso, desde la vanguardia que significa trabajar como YouTuber o jugar videojuegos para ganar dinero.
Como conclusión, es posible inducir que la nobleza en el ser humano radica justamente en ayudarnos, y apoyarnos entre nosotros, por lo que también me es posible hace un par de cuestionamientos: ¿Qué es lo que ocurre con aquellos que no ayudan ni apoyan ni unos ni a otros? ¿En qué momento se vuelve una persona egoísta?… Habría que ahondar ahí.

En general, como maestra de futuras docentes de preescolar, es mi responsabilidad guiar y apoyar a mis alumnas a que logren lo mismo con sus propios alumnos, los “pequeños-grandes” estudiantes de preescolar: Guiar los sueños de tus alumnos para que sean la mejor versión de ellos mismos y hagamos el mejor México que pueda existir.
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