google-document-embedder domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home/ddgfvyqj/backup.revistavoces.net/wp-includes/functions.php on line 6260simple-lightbox domain was triggered too early. This is usually an indicator for some code in the plugin or theme running too early. Translations should be loaded at the init action or later. Please see Debugging in WordPress for more information. (This message was added in version 6.7.0.) in /home/ddgfvyqj/backup.revistavoces.net/wp-includes/functions.php on line 6260La entrada Diseños para el normalismo aparece primero en Revista Voces.
]]>

Durante casi diez años he tenido el privilegio de dirigir y editar Revista Voces, órgano de difusión de la Escuela Nacional para Maestras de Jardines de Niños (ENMJN). En este tiempo, con la participación de la comunidad (estudiantes, docentes, directivos y trabajadores en toda su extensión), egresadas y seguidores, y en especial, con el acompañamiento del Área de Difusión Cultural (hasta hace poco bajo la sabia guía del Mtro. Andrés Santillán), hemos logrado consolidarla como un portal de referencia en educación y cultura, y como uno de los líderes en el ámbito normalista mexicano, con un promedio cercano a mil visitas diarias.
Para mí, la imagen gráfica de una institución trasciende lo meramente estético: preserva la memoria y proyecta su identidad ante sí misma y hacia el exterior. A pesar del dinamismo con que surgen los proyectos, he procurado que cada pieza visual refleje algo del espíritu de nuestra escuela.
La muestra aquí presentada reúne materiales de diseño que he elaborado a lo largo de esta trayectoria: carteles de eventos, conferencias institucionales, convocatorias y otros distintivos gráficos. Si bien el acervo generado es aún más vasto e incluye soportes animados, ilustraciones, logotipos y centenares de publicaciones internas o de redes, con sus portadas y contenidos, en esta ocasión he seleccionado únicamente soportes de índole informativa para unificar la presentación.
Entre estos trabajos encontrarán tanto diseños ejecutados con amplia libertad creativa como otros realizados en fondos blancos para facilitar y economizar su impresión. Los soportes van cambiando y en la actualidad gran parte de la comunicación se orienta hacia las interfaces digitales, lo que me ha llevado a intentar un lenguaje visual más fresco y directo. En lugar de acotarlas con referencias, aspiro a que las imágenes hablen por sí mismas. Por razones de espacio, se trata de una muestra parcial con disposición aleatoria y tamaños abreviados, que representa sólo una parte de una década de trabajo gráfico al servicio de la educación normalista. Gracias a la comunidad de la ENMJN por permitirme ser parte de su legado educativo.
La entrada Diseños para el normalismo aparece primero en Revista Voces.
]]>La entrada Muestra retrospectiva Homenaje a Jorge Santana aparece primero en Revista Voces.
]]>

La Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección General de Educación Normal y Actualización del Magisterio, en su afán por difundir la cultura y la actividad artística, tiene el agrado de desplegar la siguiente selección pictórica en homenaje al artista mexicano Jorge Santana. En esta ocasión, la presente muestra-catálogo ha sido elegida por el Consejo Editorial de nuestro Portal de Cultura VOCES, en acuerdo estrecho con el pintor, cuidando la elección de imágenes y los mínimos detalles para ofrecer una colección emblemática del trabajo de este singular artista y académico mexicano, a lo largo de sus distintas épocas creativas y series estéticas.

Este Catálogo Digital, entre otras obras plásticas, recoge algunas de las creaciones pictóricas de dos de sus muestras más distintivas que el artista presentó en nuestras instalaciones en años precedentes, en el Espacio Cultural Enrique Rébsamen, sede de la Dirección General de Educación Normal y Actualización del Magisterio (DGENAM), en la Calle de Fresno 15, en la Ciudad de México. La primera llamada: Como sombras vagabundas, seguida de El ayer del aire, en las que el artista acompañó sus cuadros con fragmentos de su obra poética escrita. Estos eventos artísticos fueron presididos por el entonces Director de Educación Normal y por el encargado de Difusión Cultural Pedro Ortiz Enciso.

Hemos acompañado esta exposición virtual con algunas de las imágenes propias de los momentos de estas y otras presentaciones del artista; desde la SEP, hasta el Museo Diego Rivera, o bien, a la UPN, su taller personal y otros espacios de cultura, cuyas vistas permitan al visitante dimensionar las obras en el espacio y el tiempo. Así, ponemos ante los espectadores y amantes del arte de nuestro sitio cultural, este catálogo de obras de tan singular artista multidisciplinario, esperando que disfruten el recorrido y su recorrido virtual.
Artista mexicano multidisciplinario, doctor en Historia del Arte por la UNAM, donde también realizó la Maestría en Artes Visuales. Es licenciado por la Facultad de Artes y Diseño, UNAM, donde además realizó estudios de licenciatura en Lengua y Literatura. Ha presentado numerosas exposiciones individuales en galerías y museos nacionales y en el extranjero, en que conjunta pintura, literatura, animación y música de su autoría.
Ha participado en diversas exhibiciones colectivas y publicado en revistas culturales, como Casa del Tiempo, Tierra Adentro, Voices of Mexico, Los Universitarios, Revista de Arte 925, Gaceta Normalista, Periódico de Poesía, entre otras. Es autor del libro Ya nadie se va al cielo (Premio Nacional de Literatura Salvador Gallardo). Recibió igualmente el Premio Nacional de Poesía de la UNAM y otras menciones honoríficas de distintas instituciones. Ha sido becario del CONACyT y de la Universidad Estatal de Arizona. Se especializa en teorías del arte, multimedia y cultura visual, en creación literaria y teorías del lenguaje.
Ha impartido clases y talleres de creación visual y escrita en la SEP y, a nivel posgrado, en el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, y la Facultad de Artes de la UNAM. Es miembro del Colegio “Investigación e Interdisciplina para la Docencia en Artes y Diseño” en el posgrado de arte de la UNAM, es editor cultural en educación superior (SEP) y consejero editorial de la Revista iberoamericana Práctica Docente de investigación educativa; asimismo, desarrolla plataformas multimedia de artes y letras. Con treinta años de experiencia profesional, ha participado en simposios y coloquios de arte, literatura y diseño en institutos como: Investigaciones Estéticas, Universidad del Claustro de Sor Juana, Escuela Mexicana de Escritores, UNAM, SEP, entre otros. Es creador del laboratorio Placeres Textuales, método experimental de escritura literaria aplicada a las artes visuales y la enseñanza, el cual imparte actualmente en el Posgrado de Artes y Diseño, FAD, UNAM, donde asimismo cursa su segundo grado doctoral, con el proyecto teórico-práctico Cyber Painting, mientras edita sus próximos libros y planea sus nuevas exposiciones pictóricas.

La entrada Muestra retrospectiva Homenaje a Jorge Santana aparece primero en Revista Voces.
]]>La entrada Plaza Machado aparece primero en Revista Voces.
]]>

Vida es cortejo, oscilación de búsqueda que acaba en el amor y lo engendra. Aun las cosas, los objetos, me parecen responder a esta modesta lógica. Gozo con pensarlo así: el flirteo del sol apoyando sus rayos contra un corredor murmurante y sin embargo solitario, el fuelle del viento en mi ropa, el lápiz bailando en la mesa; danzas cuya gracia propaga imágenes complacientes y salvajes, que son mi alimento como un cariño cualquiera.
No muy lejos, un pichón se aproxima a una hembra. Lo diré de otro modo: una paloma se acerca, tras ella viene el macho que se obstina en seguirla siempre a la misma distancia, justo la del tramo que ocuparía uno más de ellos si fueran en caravana. Viendo estos animales caminar por tanto tiempo, uno olvida que también vuelan. Es verdad que son tan del suelo como del cielo. Su paso es gracioso a todas luces, parecería que una pequeña cuerda atara sus cabezas y a empujes y jalones bailaran mientras avanzan. A veces ella se detiene y la inercia de él hace que casi la atropelle. Pero no. Un salto fingido y una mirada a ninguna parte disimulan el tropiezo y comparten la pausa en armonía. La proporción de sus cuerpos es perfecta a sus géneros, de tal forma que al mirar de frente a ‘la paloma’ puede verse al ‘pichón’ contornear la silueta de ella.

Estos comediantes emplumados alternan imágenes que a su vez son el vestíbulo de un ceremonial pomposo de la vida. Y es que en medio del subibaja de sus cuerpos, del inflar de él y del apresurarse de ella, se encierra un atrevimiento de la vida, un empeñarse para que la magia ocurra.

Visto como una danza, todo parecería resuelto; pero desde el instinto este juego de cuerpos implica algo más grande, un protocolo de persistencia y rechazo, desplegado en todas sus formas: curiosidad, deseo y apuesta, riesgo, fracaso e insistencia, fingimiento, reapertura y victoria.

Si lo que se ofrece sólo selectivamente se diera de pronto incondicional, qué sería del ritual de la vida. Si lo que siempre insiste no insistiera más, qué sería del terco aprender de la belleza. Y más aún, qué sería del placer si nada lo detuviera cuando el placer se ha perdido en sí mismo. La vida busca lugar, busca desdoblarse cueste lo que cueste. Pero el acta de nacimiento del amor es sospechosa, pues aun el juego y el baile son más viejos que la vida.
De la serie http://jorgesantana.net/notas/
La entrada Plaza Machado aparece primero en Revista Voces.
]]>La entrada Crónica de una escultora aparece primero en Revista Voces.
]]>docente de la ENMJN

El arte me ha acompañado al paso de la vida. Nací de una madre pintora y desde niña tuve acercamiento al dibujo y la pintura. Al curso de los años, desde mi ingreso como estudiante a la Escuela Nacional para Maestras de Jardines de Niños, bajo el Plan de estudios 1974 (reestructurado), el acercamiento al arte fue inminente, así que tuve la posibilidad de incursionar también en la música, la literatura y el teatro; periodo en el cual aprendí a tocar algunos instrumentos musicales de manera prácticamente empírica.

Al acercarme a la literatura infantil, comencé con la elaboración de muñecos y, con ello, a hacer de cada personaje una escultura, lo que representó el inicio de una pasión que, posteriormente, se fue concretando en esculturas de hule espuma, con forma de personajes para teatro infantil. Cada personaje era único y modelado tan sólo con tijeras y un cúter. Años después, y al ver que estaban talando unos árboles en la ENMJN, solicité un pedazo de uno de ellos y con él elaboré mi primera obra formal titulada: En nombre de la fe, en la cual aproveché algunas de las formas innatas que el tronco de árbol sugería para mostrar y recrear una mano sujetando una cruz, donde del brazo emerge el rostro de un Cristo, pieza que vino a tener un acabado policromado años después y que representó en mi vida una nueva travesía paralela a mi profesión académica.


Tiempo después, estuve en la búsqueda de algún tipo de material que me permitiera expresar más la creatividad, y fue así como ingresé a la Facultad de Arte y Diseño de la UNAM, en su fabulosa sede de la Academia de San Carlos, al Taller de Talla en Madera. Este dedicado espacio me permitió tener el acercamiento al trabajo en varios tipos de madera, entre ellas el quiote, madera cuyo origen es la parte central del maguey o tallo de su flor. Esta madera es muy blanda y de un color blanco, muy usada en la época colonial para la elaboración de figuras de santos y otras imágenes religiosas. De igual forma, incursioné en el uso de la pasta de caña, se trata de una fibra o una celulosa que, al ensamblarse, forma un tipo de “madera” que se usa también para la talla de artículos religiosos ¡desde la época prehispánica!


El tiempo pasa y yo continúo trabajando la figura humana como punto central de mis obras; donde las manos en particular ocupan un lugar predominante. Gran parte de esta obra está tallada en quiote que, como decía, es para mí una madera muy noble que me ha permitido crear diversas piezas gracias a su gran versatilidad, teniendo únicamente el inconveniente de lo limitado de su diámetro y la fragilidad de su densidad, razón por la que requieren un tratamiento final en su acabado. Dentro de estas obras en quiote están figuras de manos en presentación individual y doble, donde las diferencias entre las manos femeninas y masculinas puede percibirse por el espectador. Entre las obras realizadas en este material se encuentran: Amor de mar, composición representada por una sirena envuelta en su propio cabello. También está Dualidad, escultura que representa un par de cabezas de gemelas unidas por su cabellera trenzada, lo cual hace una continuidad como en un símbolo de infinito. Además, está Esencia, que personifica una figura humana emergiendo del interior de un árbol, en el que se simboliza la unión del hombre y la naturaleza en un solo ser interdependiente.


A partir de unos años y luego de esa etapa, he comenzado a elaborar obras en madera sólida. Nuevamente aparecen partes del cuerpo humano como eje temático, sólo que ahora los rostros comienzan también a destacar. En esta faceta, el haber tenido la oportunidad de ver de cerca el rostro y el tratamiento de grandes personajes esculpidos en mármol en el Museo Nacional del Prado, en Madrid, me ha servido de inspiración y como posibilidad de conmemorar personas, además de rendir un modesto homenaje a los árboles, de los cuales provienen los troncos de madera sobre los que trabajo. Cada rostro, cada expresión y cada mirada busca enaltecer al hombre y la naturaleza en su conjunto. En los últimos años, he trasladado mi interés a la escultura en pasteles comestibles; técnica que, aunque efímera, puede conservar gran parte de su esencia visual en los registros fotográficos, los cuales ahora pueden dar cuenta, en estos tres años, de más de 120 pasteles, cada uno diferente.


Ser una escultora no es fácil, cada obra es un reto y también una posibilidad. Es un trabajo arduo que implica ir devastando la madera hasta descubrir la forma oculta dentro de cada capa de corteza, que con el fino pulido, tiempo y paciencia, vuelve a la vida y recrea la forma, la cual me permite compartir mis sueños y fantasías.


La entrada Crónica de una escultora aparece primero en Revista Voces.
]]>La entrada Meteorología Sentimental (FRASES) aparece primero en Revista Voces.
]]>(de: Almacén Temporal de Residuos Peligrosos)
docente de la ENMJN
Mi cuerpo recuerda lo que mi alma olvida.
Escondo con ahínco aquello que a nadie interesaría.
Cuando llueve todo el día, me acuerdo con más dulzura de lo que he perdido.
Confianza es calor físico.
Detrás de quien engaña a quien sea, hay un engaño a sí mismo; detrás de quien teme lo que sea hay un temor de morir.
Mientras vivimos no percibimos sino la eternidad.
Toda promesa tiene algo de culpa.
La mayor confianza vive en una desconfianza.
A veces esperar es condenar el ansia.
Quien ha vivido de necesidades no aspira a la plenitud, sino a la necesidad de la plenitud.
Vengar algo es tender un puente de preocupación mientras se lo busca tirar.
La costumbre, como la conciencia, es una suma infinitesimal de pequeños instintos.
Es difícil llegar donde nadie te espera, pero es más difícil adonde te esperan todos.
La oscura voluntad de ser un Cristo, ser carne de cañón, ir al peligro a ver qué anda mal, darse a la madrugada del alma, al horror de los hombres para atrapar de ellos una nobleza urgente o un golpe vital.
La indiferencia es olvidar algo antes de que ocurra, algo que todavía no sabemos si odiar o querer, algo que lamentablemente iría a refrescar nuestra siempre retardada plenitud.

Y sin creer en nadie ¿quieres que crean en ti?
Me resulta difícil identificar lo grave de una ofensa excepto cuando escapa de mis labios.
Entre orgasmo y canto, la risa.
Reír es la celebración del cuerpo. Cuando se ríe, el cuerpo está de fiesta.

Existen tres tipos de prisa: la cándida, la culposa y la enojada.
La prisa es el suicidio de la distracción.
Qué satisfactorio es nada tener porque todo se da.
Soluciones radicales con actos dulces.
Nadie siente de más.
Genealogía sentimental en diez niveles: distinguir cuando esa duda(1) que precede a la decisión(2) de ofrecer agradecimientos(3) viene más bien de un afán de exoneración(4) que desentraña inopinadamente cierta culpabilidad(5), motivada en el fondo por la vergüenza(6) de no poder ocultar(7) el retraimiento(8) a consecuencia de un exceso de soledad(9), que no es sino la soledad de todos en la nuestra(10).
Hay sonrisas que miran. Hay miradas que sonríen.
El miedo no se cura con confianza, se cura con riesgo.
Ofenderse por groserías es absurdo. Decir groserías causa molestias tan sólo un poco más duraderas del tiempo que se invierte en pronunciarlas; insultar, en cambio, sea con actos, palabras o silencios, hiere en lo profundo y requiere pericia. Por esa lógica, las groserías no desatan contextos en sí mismas y son contrarias a los argumentos que crean los insultos. El grosero pierde su tiempo; el que ofende, su alma.
Enojados por un desconocido que camina más aprisa que nosotros y darnos a rebasarlo.
No sé defenderme sin ofender y viceversa. Ofensa y defensa son lo mismo para mí.
El agradecimiento no se da; se tiene.
La culpa es el miedo hecho comezón.
No distingo entre permanecer durmiendo de día con fiebre, y permanecer durmiendo de día sin fiebre.
Me enamoro de la paloma que visitó mi balcón y, desde entonces, la alimento cada día; le doy un mes completo de mi vida al cuaderno que alguien me obsequió, comparto mi vida con la mujer que me abordó en un café; cambio todo mi camino por una sola sugerencia. Por más que proyecte mi vida, al final lo que importa es siempre otra cosa. No puedo acceder a mis más grandes deseos si no es por casualidad.
Los celos crecen desde los labios.
Un chiste dos veces escuchado es aburrimiento mil veces vivido.
Artista en tres pasos. Uno: sentir lo que ya está. Dos: sentir lo que aún no está. Tres: hacer sentir lo que no está como si ya estuviera, y al revés.
En cuanto conozco a alguien comienzo en mi mente la redacción de su carta.
Solía angustiarme esta pregunta: “¿y quién podrá quererme con mi cara de angustia?”
Telefilia: Gusto por la lejanía.
Estado: peligroso y en peligro.
Corriendo, yendo tarde a la sesión de meditación. Deprisa a relajarse.
Una hipocondría más: si llego a tomar un medicamento y leo sus reacciones secundarias, me ocurren todas.
Cuando los intereses se multiplican, no se diluyen; se intensifican.
La tristeza sólo consigue cosas tristes.
La entrada Meteorología Sentimental (FRASES) aparece primero en Revista Voces.
]]>La entrada Cuatro treinta y cinco aparece primero en Revista Voces.
]]>Docente de la ENMJN
Escribo porque me faltan momentos verdaderos para que llegue mi voz. Escribo todo lo que no me atrevo a ser o no puedo vivir enteramente. Y si una vez relaté una osadía, sé bien que mentí, que perdí el tiempo.
Si alguna vez o mil me arrojé a ser feliz, y lo fui, no lo dije. Me ocupa más bien lo que no me dejó decir, aquello que pasó y de lo que quise siempre algo más. Es casi un arrepentimiento, un pendiente hecho fanatismo y luego recuerdo, un pez fuera del agua que coletea todavía en mi ilusión, espíritu de la escalera que me ahorca a solas con las respuestas que no dije a tiempo, y en que hoy me trago mi más ingeniosa y profunda verdad.
Escribo por todos los te-odios y te-amos, por los perdones y condenas que no volví oportunos, por lo lento que soy para hacerme la vida y entenderla sin el oscuro pizarrón de mi tiempo en silencio, porque nadie me ha esperado ni un minuto ni un año a que le ponga en frente la flor o el tumor de mi sentimiento, y se lo ofrezca. No es consuelo, no es lástima. Es no tener suficiente lugar en el presente y saber, por tanto, que un ahora es para mí un después.
Una vez siendo niño, alguien me regaló un tiempo que parecía común, un reloj de cuerda con un muñeco que marcaba las horas con sus brazos y cuyo ángulo yo sabía descifrar bien a solas. Un día un hombre en la calle me preguntó: “niño, ¿qué hora es?”… Se desató en mí una emoción inesperada. Me quedé pasmado. Era la primera ocasión que un desconocido me hacía una demanda tan importante, una consulta de la vida real. Y a pesar de que vi la hora y la supe, no conseguí expresarla por ansias. Titubeé, reconsideré y sin querer dije una hora equivocada que el hombre no creyó. Y continuó su camino, pero yo azorado me puse a perseguirlo un par de cuadras, corriendo terco con los ojos clavados en mi reloj en alto… había pasado un minuto: abrí la boca y lo volví a hacer mal. Y él se marchaba igual que un padre indiferente. Yo no pude decir nunca qué hora era. Y cuando al fin la grité correctamente, él ya estaba muy lejos. No había nadie. Y aunque lo comprobara más tarde, no exagero al decir que ese día me supe huérfano.
Escribo justo por la orfandad de algo, porque el presente es veloz y en él siempre me quemo. En cambio en el papel respiro, existo. Entro, salgo, regreso. No tengo que reponer una verdad dudosa ni una hora correcta: el papel —y esto es importante— no tiene tiempo, no busca a sus padres ni corre ni nada. Escribo porque hace mucho llegó el momento de hacerlo y lo reconozco ahora, en medio de nervios y de horas agitadas en la cama por no tener libretas disponibles mientras duermo y deba hacerme los sueños hasta otro día, para que por primera vez me sobre algo y eso sea algo bueno: amor de preferencia, caricias… aunque sé que me bastaría una sola mirada, un sonido de campana en la noche, una rareza compartida a veces, algo incoherente en que el tiempo no importe porque sencillamente no exista, como vivir en una imagen que un día pegamos a un cuaderno y en la que no hay palabras ni historia en reserva. Un mundo entero para callar y ser entendido, amado u odiado; asimismo un mundo para disfrutar, como se disfruta en silencio a la gente en una plaza, como se disfruta una locomotora en la distancia inerte del paisaje, como se ama o se odia lo que sea por reconocer que es suficiente, y el sol que sale o se muere no dice nada y uno halla en él las palabras precisas sólo para tragarlas, las halla para no decirlas y para hacerlas suyas por única vez, la primera y la última, y eso es la poesía.
La entrada Cuatro treinta y cinco aparece primero en Revista Voces.
]]>